Los almacenamientos actuales tienen una arquitectura de almacenamiento flexible en capas, en la cual, a través de políticas personalizables, garantizan que los datos que requieren rendimiento estén realmente en el medio de almacenamiento más performante y adecuado, de esta manera, el almacenamiento puede segmentar los pools de discos de forma más inteligente, brindando así la flexibilidad necesaria para los entornos informáticos actuales.
Los almacenamientos con esta funcionalidad mueven de forma automática y sin interrupciones los datos accedidos con más frecuencia de los discos normales a los discos performantes, colocando así estos datos en una capa de almacenamiento más optimizada, para así atender las solicitudes de las aplicaciones con mayor agilidad.
Esta arquitectura de almacenamiento flexible en capas elimina la necesidad de intervención humana, ya que todos los movimientos son automatizados, evitando posibles errores e inestabilidades. Este tipo de tecnología permite intervenciones independientemente de la capa de almacenamiento a la que pertenecen los datos.
Existen tres capas dedicadas para la segmentación de los datos: Flash [SSDs]; Enterprise [SAS |10K e 15K]; Nearline [SATA | 7.2K].
- Capa Flash – La capa flash proporciona el mayor rendimiento en comparación con las capas enterprise y/o nearline. Esta capa es recomendada para situaciones que requieren un alto rendimiento, ya que los SSD suelen ser al menos 22 veces más rápidos que los discos de la capa enterprise.
- Capa Enterprise – La capa enterprise es un punto intermedio en rendimiento, ya que utiliza HDDs de 10K y 15K, que en comparación con la capa nearline suelen ser al menos 3 veces más performáticos.
- Capa Nearline – La capa nearline existe para almacenar datos con poco acceso, que no requieren mucho rendimiento, ya que el tiempo de búsqueda es mucho mayor en comparación con la capa flash y enterprise.


